El 9 de Julio de 1816 se declaró en Tucumán la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Tras años de batallas, se puso fin al dominio español y Argentina comenzó el proceso de constitución de un país soberano, libre de toda dominación extranjera.
Doscientos diez años después de aquella gesta independentista, nuestro país está gobernado por una administración que está destruyendo nuestra soberanía y que no prioriza los intereses de los argentinos. Las decisiones estratégicas del Estado responden, cada vez más, a intereses foráneos. Entre ellos, los referentes de Silicon Valley que Javier Milei idolatra: una élite de multimillonarios tecnológicos encabezada por Peter Thiel y Elon Musk.
El proyecto de reducir el Estado a su mínima expresión, impulsado por el anarcocapitalismo que promueven los hermanos Milei junto a Luis “Toto” Caputo y Federico Sturzenegger, es funcional a los grandes capitales y a las corporaciones transnacionales que necesitan un país con escasas regulaciones. Las políticas se diseñan a medida de poderes económicos concentrados foráneos, principalmente de los Estados Unidos.
Superpoderes para la explotación y el extractivismo
Primero fue el RIGI y ahora, el Súper RIGI. Este último proyecto, que ya cuenta con media sanción en Diputados, reduce al mínimo la carga impositiva para las empresas beneficiadas, elimina los derechos de importación y flexibiliza el régimen cambiario, permitiéndoles disponer libremente de las divisas obtenidas sin obligación de ingresarlas al país.
Ambas iniciativas promueven el extractivismo y el saqueo de nuestros recursos. Hasta el momento, el RIGI acumula 16 proyectos aprobados por un total de US$ 29.892 millones: nueve corresponden a emprendimientos mineros; tres, al sector de petróleo y gas; dos, a proyectos energéticos; y los dos restantes, a siderurgia e infraestructura.
¿La tierra? para los extranjeros
El proyecto de ley sobre inviolabilidad de la propiedad privada también se inscribe en la misma lógica del RIGI y el Súper RIGI. La iniciativa permite que magnates extranjeros compren tierras argentinas sin límites. Además, flexibiliza la protección sobre tierras afectadas por incendios.
De aprobarse, va a profundizar la extranjerización del territorio argentino, que ya alcanza alrededor de 13 millones de hectáreas: el equivalente a seis veces la superficie de Tucumán.
La modificación de la Ley de Glaciares
La reforma aprobada por el Congreso en abril descentralizó los mecanismos de control y flexibilizó la protección de los glaciares para habilitar actividades extractivas, como la megaminería, en zonas de montaña. Con esta modificación, las provincias pasaron a definir qué glaciares y ambientes periglaciares cumplen una función hídrica comprobada, eliminando el criterio uniforme que regía a nivel nacional.
Modificación de la Ley de Sociedades
El proyecto, presentado en junio en el Congreso, propone incorporar figuras como las “Sociedades Automatizadas”, organizaciones que podrían operar de manera autónoma mediante algoritmos o inteligencia artificial, sin empleados, con personalidad jurídica y responsabilidad limitada. Especialistas advierten que la iniciativa podría convertir al país en un paraíso fiscal y dificultar la identificación de los verdaderos responsables detrás de cada empresa.
“Incluso sin personería propia, los agentes de inteligencia artificial pueden producir efectos jurídicos: celebrar operaciones, causar daños, incumplir contratos, discriminar usuarios, ejecutar instrucciones abusivas o multiplicar errores a gran escala”, advirtió Analía Zygier, directora de Diario Judicial.
El desguace del plan nuclear argentino
En los últimos meses, el Gobierno profundizó la destrucción del plan nuclear argentino. A la paralización del proyecto CAREM, orientado a fortalecer la soberanía energética del país, se suman los despidos masivos en la Comisión Nacional de Energía Atómica y el anuncio de un reactor nuclear modular financiado con capitales privados estadounidenses.
El ingreso de Argentina a Pax Silica
En junio, Argentina oficializó su ingreso a Pax Silica, la nueva alianza tecnológica impulsada por Estados Unidos para disputar el liderazgo frente a China en la carrera por la inteligencia artificial. La iniciativa continúa el camino de sometimiento a los intereses de Donald Trump. “Otro acto de condicionamiento externo sobre nuestro desarrollo y nuestras relaciones comerciales”, cuestionó el abogado Pablo Serdán en la red social X.
Argentina, el paraíso de los hipermillonarios
A estas medidas mencionadas podemos sumarle muchas otras igual de preocupantes, como las privatizaciones de empresas públicas estratégicas y el endeudamiento descontrolado con el Fondo Monetario Internacional. Estas políticas, impulsadas por “el topo que vino a destruir el Estado”, como el propio Milei se definió, implican el debilitamiento de la democracia y la reducción a jirones de la capacidad de decidir nuestro futuro como país.
Mientras los hipermillonarios encuentran en Javier Milei un gobierno sometido a sus prioridades económicas, los intereses nacionales brillan por su ausencia en la agenda anarcocapitalista. La gestión mileísta no busca fortalecer la industria nacional, generar empleo de calidad ni mejorar las condiciones de vida de la población.
El proyecto político de la ultraderecha a nivel mundial apunta a abrir las economías y reducir la capacidad regulatoria de los Estados para facilitar los negocios de las grandes fortunas globales, sin resguardos ambientales y con menores protecciones para los recursos estratégicos y los derechos de las y los ciudadanos.
A casi tres años del inicio de la gestión de Milei, con un proyecto anarcocapitalista consolidado y con una oposición política cada vez más debilitada que no logra ponerle un freno, cabe preguntarse: ¿Argentina sigue siendo un país independiente y soberano?
Créditos foto de portada: Reuters