Este miércoles finalizó el último proceso judicial que buscaba identificar y juzgar al autor del femicidio de Paulina Lebbos, ocurrido la madrugada del 26 de febrero de 2006. El Tribunal de la Sala 3, integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, absolvió a César Soto por el beneficio de la duda.
Luego de un debate oral de 14 jornadas, los magistrados consideraron que el plexo probatorio presentado por el Ministerio Público Fiscal, representado por Carlos Sale, no alcanzó el grado de certeza necesario para condenar a la expareja de Paulina a la pena de prisión perpetua.
Sergio Kaleñuk también fue absuelto por el mismo motivo. Durante los alegatos, el fiscal retiró los cargos contra el hijo del ex funcionario y asesor de José Alperovich, Alberto Kaleñuk.
Las irregularidades señaladas desde los inicios de la investigación beneficiaron al principal sospechoso de haber cometido el crimen. La familia de Paulina, con Alberto Lebbos a la cabeza, sostuvo durante dos décadas el reclamo de que se investigue a Soto, en busca de confirmar la hipótesis de que el exnovio de la joven la había asesinado.
“Acá hay responsables, ¿dónde está el ministro Edmundo Jiménez? Veinte años pidiendo que investiguen. Veinte años protegiendo delincuentes. Esta es la Justicia que hay en Tucumán”, fueron las primeras expresiones de Alberto Lebbos tras conocerse la sentencia, en las que apuntó directamente contra el jefe de los fiscales. Además, aseguró que iniciará un pedido de juicio político contra Jimenez.
“En el caso se dependía de prueba indiciaria: la prueba científica o técnica nunca llegó a concretarse por desidia investigativa, a la que ya se habían referido distintos tribunales en juicios anteriores. Ahora el tribunal dispone un reenvío para investigar algunos testimonios rendidos en el debate, ya sea porque son abiertamente contradictorios con otros indicios o por no resultar creíbles”, expresó el abogado Bernardo Lobo Bugeau luego de conocerse la sentencia.
El exsecretario de Derechos Humanos de la provincia al momento del homicidio de Paulina Lebbos lamentó el desenlace del juicio: “Desde una perspectiva de derechos humanos, resulta lamentable —y un vicio del sistema democrático— la impunidad ante el crimen de femicidio, que gesta sociedades desiguales, patriarcales y machistas”.
De esta manera, la pregunta quién mató a Paulina seguirá sin respuesta por parte de la Justicia y su muerte continuará impune, tras 20 años atravesados por graves irregularidades en la investigación y con condenas por encubrimiento a la cúpula policial y al exfiscal Carlos Albaca.
El caso de Paulina confirma la vigencia de un sistema judicial patriarcal que no logra garantizar justicia para las víctimas de femicidio y que presenta múltiples falencias en su funcionamiento. El Estado seguirá en deuda con la familia de Paulina y con la sociedad tucumana en su conjunto, que merece conocer la verdad tras dos décadas de dolor e impunidad.