Las Juntas de Clasificación, en la mira
Al conflicto salarial, el Gobernador le sumó otro debate. Durante su discurso de apertura de Sesiones Ordinarias en la Legislatura, sostuvo que durante años en Tucumán “se venía designando a dedo a la docencia”, en referencia al funcionamiento de las Juntas de Clasificación docente en gestiones anteriores. Lo llamativo es que el propio Jaldo formó parte de esos mismos gobiernos, al igual que varios integrantes de su actual gabinete. Entre ellos se encuentra la actual ministra de Educación, Susana Montaldo, quien también ocupó ese cargo durante la gestión de José Alperovich.
Y si no es como dice Jaldo, ¿entonces cómo es? Si bien el mandatario planteó la existencia de designaciones “a dedo”, distintas voces del ámbito docente señalan que estos procesos suelen regirse por padrones y puntajes administrados por las juntas de clasificación. Según explican, formalmente las designaciones se realizan a partir del orden de mérito establecido en esos listados.
De acuerdo a la explicación brindada a Meta Crisis por una de las docentes vocales por ATEP en la Junta de Clasificación del nivel primario, el acceso a cargos docentes se rige por un proceso largo, burocrático y muy anticuado que incluye distintas instancias: la recepción de documentación en las juntas de clasificación, la inscripción, la publicación del padrón provisorio, el período de tacha y finalmente la publicación del padrón definitivo. Una vez cumplido todo ese proceso (que puede demorar aproximadamente un año o incluso más dependiendo de la gestión) recién el docente puede tomar o titularizar cargos mediante designaciones.
Estas designaciones se realizan según el padrón definitivo y responden a un criterio meritocrático basado en el puntaje que posee cada docente. Ese puntaje se adquiere mediante diferentes capacitaciones que usualmente suman entre 0.75, 1 o 2 puntos aproximadamente, dependiendo del tipo de capacitación.
El procedimiento continúa a través del SIME (Sistema Integrado del Ministerio de Educación). Los docentes se inscriben a las designaciones, concurren el día estipulado a la escuela cabecera y allí se lee en voz alta la lista de inscriptos, ordenada desde el puntaje más alto hacia abajo. Dependiendo de distintos factores, como si el docente ya posee un cargo o si corresponde a su circuito de residencia, el cargo finalmente lo toma la persona elegible con mayor puntaje.
Este sistema también presenta numerosas falencias. Una de las principales es que la obtención del puntaje corre por cuenta del propio docente y de su capacidad económica para financiar las capacitaciones. En otros momentos, plataformas como FORMAR (administrada por la provincia) o INFoD (administrada por Nación) ofrecían capacitaciones gratuitas con resolución. Sin embargo, actualmente se encuentran desfinanciadas o con su funcionamiento reducido, lo que deja a muchísimos docentes sin acceso a estas instancias de formación y, por ende, sin posibilidades de incrementar su puntaje.
Además, las capacitaciones otorgan un puntaje muy bajo, si se tiene en cuenta que el docente con puntaje más alto alcanza los 305 puntos (dato proveniente del padrón definitivo para titularizaciones en Juntas Primarias 2025). Esto vuelve difícil acceder a cargos (y prácticamente imposible titularizar) para docentes recién graduados.