Gerardo Vallejo: un festival de cine que resiste a la motosierra
Desde hace diecinueve años, Tucumán cuenta con un evento dedicado al cine y a la producción audiovisual. Ficciones y documentales de diferentes partes del país y de la región confluyen en el Festival Tucumán Cine Gerardo Vallejo. Su nombre es en homenaje al cineasta y documentalista tucumano que plasmó en sus producciones audiovisuales un contenido social que atraviesa generaciones.
La edición 19° del Festival organizado por el Ente Cultural comenzó este jueves 1 de agosto y se desarrolla hasta el sábado con proyecciones y actividades en salas y teatros de toda la provincia. Su programación se centra en cuatro secciones competitivas: largometrajes latinoamericanos, largometrajes argentinos, cortometrajes argentinos y videoclips tucumanos.
Este año, el festival no será igual que las ediciones anteriores, ya que sufrió un fuerte recorte presupuestario por parte del gobierno provincial. Son solo cuatro días de festival, cuando el año pasado fueron diez. Y hay solo cuatro películas en la competencia de largometrajes latinoamericanos y cuatro en la de largometrajes argentinos, cuando el año pasado fueron doce y diez respectivamente.
El sector audiovisual es una industria en crecimiento en Tucumán: somos el tercer distrito de mayor producción audiovisual del país. Según un relevamiento del año 2022, en Tucumán se produjeron más de 200 cortometrajes, 20 largometrajes, 10 mediometrajes y 15 miniseries. La primera Escuela Universitaria de Cine pública y gratuita del NOA y las carreras de comunicación, sonorización y teatro dan cuenta de la alta profesionalización que tiene este sector en la provincia. Fruto de ese crecimiento, este año en el Festival se presentan tres largometrajes de directores tucumanos, 7 cortometrajes y 13 videoclips producidos en la provincia.
Hoy, la industria audiovisual afronta una de sus peores crisis desde el retorno de la democracia. Por decisión del gobierno de Javier Milei, el sistema de producción está paralizado, con el vaciamiento del INCAA, las censuras a películas y la nula apuesta a la producción local.
En la provincia, el Gobernador Osvaldo Jaldo da continuidad al plan de la motosierra. Por eso, el sector viene organizándose para resistir a los ajustes. Entre otras demandas, le reclaman al gobierno de Jaldo el cumplimiento pleno de la Ley 9.578 de Promoción a la Actividad Audiovisual. Este plan de fomento -convertido en ley en 2018 y promulgado en 2022- fue una conquista del sector para consolidar a la provincia como centro de producción regional, generando empleo genuino y autonomía política para desarrollar la actividad.
“Frente al ajuste nacional, nos pronunciamos en respaldo a la producción audiovisual tucumana y en defensa de las políticas culturales de la provincia”, expresó en un comunicado la asociación Tucumán Audiovisual (TAV).
En este contexto, el Festival de Cine Gerardo Vallejo es un oasis en medio de la crisis económica, los recortes, la censura y la pobreza intelectual. A pesar del ajuste, sigue siendo un espacio donde encontrar cine de calidad. Un cine que cuenta nuestras vivencias, historias y riqueza cultural.
Para garantizar la continuidad del Festival en los próximos años, es clave que la industria audiovisual continúe nutriéndolo con producciones tucumanas y nacionales. Tanto el Estado nacional como el provincial deben sostener las condiciones necesarias para que el cine local no detenga su crecimiento.
Frente a los intentos de destruir nuestra cultura y nuestro cine, ir al Festival Gerardo Vallejo es un acto de resistencia. Y ahí estaremos, resistiendo.
