Por: Martín Dzienczarski
Hace poco estuve en el velorio de la hermana de una amiga. Se había quitado la vida. Tenía 20 años. El velorio fue tan espantoso como uno se podría imaginar la despedida de una persona joven, querida y alegre. Compañera y cariñosa. ¿Qué tiene que pasar para que alguien elija ese camino? ¿Cómo se sigue? A ella no la juzgo, nunca lo haría, pero el contexto asusta: el s**cidio ya es la principal causa de muerte entre adolescentes y jóvenes en Argentina, superando a los accidentes de tránsito.
Según las bases de datos del Ministerio de Salud y del Ministerio de Seguridad de la Nación, analizadas por Chequeado.com y FUNDAR, durante décadas los accidentes de tránsito fueron la principal causa de muerte entre adolescentes y jóvenes adultos en Argentina. Después de la pandemia, la situación cambió: el suicidio es la principal causa de muerte entre personas de 15 a 24 años.
La tasa de suicidios cada 100.000 habitantes en Argentina subió a 7,8 según el informe Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud, registrando en 2024 3.614 suicidios -787 en adolescentes y 957 en jóvenes adultos-. El fenómeno puede analizarse también comparando las estadísticas según el sexo. En 2024 se registraron 2.892 suicidios de varones y 720 de mujeres.
No es un drama que sólo ocurre en Argentina: América es el continente donde más se incrementa la tasa en el mundo. Un estudio publicado por la Organización Panamericana de la Salud en la revista científica The Lance Regional Health arroja que la mortalidad por suicidio entre perosnas de 10 a 24 años en América aumentó de 5,7 a 7,8 muertes cada 100.000 habitantes desde el 2000.
Los profesionales de la salud especializados apuntan que el suicidio tiene múltiples causas, por lo que se debe evitar caer en análisis simplistas. El abordaje debe ser interdisciplinario, con intervenciones de salud, educativas, comunitarias y de comunicación responsable.
Matías Irarrázaval, asesor regional de Salud Mental de la OPS, apunta a la necesidad de una respuesta multisectorial: “hay una dimensión clínica innegable, porque muchos casos se asocian con trastornos mentales que requieren identificación temprana y tratamiento. Pero también influyen la pobreza, el aislamiento, la discriminación, el acceso a medios letales y la forma en que la sociedad habla del tema”.
La OPS impulsa cuatro grandes líneas de acción: restringir el acceso a medios letales; fortalecer la atención en salud mental; promover una cobertura responsable en los medios de comunicación y desarrollar sistemas de vigilancia para identificar población y territorios con mayor riesgo.
En Tucumán
El psicólogo Benjamín Azar, doctor en Salud Mental Comunitaria, explicó que hay una complejidad para mensurar en salud mental y en epidemiología la cantidad de personas que pueden estar deprimidas o con ansiedad, porque no se puede diagnosticar masivamente como puede ocurrir con otras enfermedades. El suicidio, afirmó, es el único que no cuenta con esa dificultad porque puede cuantificarse objetivamente.
“El incremento de los suicidios es un fenómeno que se analiza a nivel global, no sólo crece en Argentina. Es importante entender que se trata de un fenómeno multicausal, vinculado a la falta de un proyecto de vida,a la ansiedad que produce la tecnología, al aislamiento por las redes sociales, entre tantos factores de influencia. La carencia de una comunidad, la incertidumbre, el individualismo, sin duda influyen en este fenómeno”, detalló.
“Hay algunos puntos del país donde hay estadísticas más serias, que nos permiten por ejemplo entender que en la provincia de Buenos Aires el fenómeno alcanzó una magnitud tal que la tasa de suicidios es superior a la mortandad de accidentes de tránsito sumado a los homicidios. Esto probablemente se replique en muchas otras provincias; sin embargo, no todas cuentan con registros epidemiológicos públicos. Eso no quiere decir que en Tucumán estemos mejor, sino que no contamos con esas mediciones”, planteó. Y agregó: “Una de las claves es entender las complejidades del contexto, con las malas condiciones económicas, las políticas de salud, pero también entender que en entornos sin problemas materiales también está presente el suicidio”.
“¿Qué ha pasado en este modelo económico y cultural para que cada vez más jóvenes quieran quitarse la vida? En esta etapa con una narrativa tan fuerte del neoliberalismo en el que sos por lo que tenés, todo se puede comprar, de individualismo, donde si no comprás o no pertenecés no sos nada, el “no ser” genera una profunda angustia”, explicó el psicólogo y psicólogo social Emilio Mustafá.
“No ser contenido, no ser mirado, esa angustia y ese vacío se profundizan en sectores vapuleados por necesidades materiales y en los barrios en los que trabajo puede derivar en el consumo de sustancias. Es tan complejo que hay problemas de consumo y de salud mental que puede derivar en ideación suicida tanto en sectores sociales con carencias materiales gravísimas y en sectores sin estas carencias. Son momentos de profunda fragilidad, con relaciones tan deshumanizantes, con una narrativa de mercado, donde además empeora todo con una crueldad de la gestión de un gobierno que impacta mucho en los jóvenes”, agregó Mustafá, quién también se desempeña como Director de Asistencia y Atención en Materia de Drogas de la Provincia.
“Las adicciones aparecen en muchos casos como lugar de sostén, de angustia, de depresión y ahí puede aparecer la ideación suicida. A este combo, si se suma la fragilidad adolescente, puede explicar tantos casos de jóvenes que no le encuentran sentido a la vida. Un chico de 15 años en un barrio me dijo hace dos semanas: “lo peor que me pasó es vivir”. ¿Cuánto sufrimiento atravesó este chico para pensar así? Esto produce la deshumanización. Por eso es importante tanto una política de salud como que volvamos a tener oportunidades, comunidad y espacios de contención. Es una batalla absolutamente compleja contra la deshumanización”, alertó.
Esta publicación poniendo el foco en el suicidio no cambiará el hecho de que la hermana de mi amiga no está más. Pero sí puede aportar un granito de arena para que hablar de suicidio sea menos tabú, para que exijamos los abordajes necesarios y que el presupuesto en salud mental no sea una tablita más en un excel que un político de derecha pretenda borrar con el verso de “gasto superfluo” o “menos ñoquis”.
- https://www.ambito.com/informacion-general/los-suicidios-aumentaron-mas-un-70-la-ultima-decada-y-2023-son-la-principal-causa-muerte-violenta-n6289157
- https://chequeado.com/el-explicador/el-suicidio-ya-es-la-principal-causa-de-muerte-entre-adolescentes-y-jovenes-adultos-en-argentina/
- https://x.com/fundarpoliticas/status/2071982959414939743
En 2025, el suicidio fue la principal causa de muerte violenta en la Argentina. Por primera vez en años, superó a los accidentes de tránsitos y a los homicidios. Mejor sí hablar de ciertas cosas
- datos banco mundial: https://datos.bancomundial.org/indicador/SH.STA.SUIC.P5?locations=A
- https://www.unicef.org/argentina/comunicados-prensa/suicidio-adolescencia
el suicidio adolescente en argentina - Foto: Álex Zea/ Europa Press
