En marzo comienza en Tucumán Superespacio, un laboratorio de procesos creativos que propone una dinámica de trabajo intensiva basada en el cruce entre literatura, artes visuales e historia del arte. Coordinado por María Lobo, Rodro Cañás y Bruno Juliano, el programa está orientado a artistas, escritores y personas que se encuentren atravesando un proceso creativo y busquen un ámbito de acompañamiento, experimentación y diálogo interdisciplinario.
Superespacio se define como un laboratorio de “procesos creativos contaminados”: un dispositivo de pensamiento y acción donde los lenguajes no se trabajan de forma aislada sino en relación. La propuesta parte de la idea de que escribir, producir imágenes y pensar históricamente las formas son prácticas que pueden potenciarse mutuamente. Los proyectos que ingresan —literarios, visuales o híbridos— son abordados desde tres perspectivas complementarias: la construcción narrativa, la práctica artística y la lectura histórica y crítica de las imágenes.
El cruce disciplinar es uno de los ejes centrales del laboratorio. María Lobo aporta su experiencia en narrativa y escritura literaria, con énfasis en procesos de construcción de obra y desarrollo de lenguaje propio; Rodro Cañás trabaja desde la práctica artística visual y material, explorando los vínculos entre imagen, espacio, diseño y experimentación técnica; Bruno Juliano suma la perspectiva de la historia del arte contemporáneo y la investigación sobre archivo e imagen, integrando marcos conceptuales y herramientas de lectura crítica. La interacción entre estas tres miradas estructura la dinámica de cada encuentro.